En enero de 2023, estaba en el Jardín Botánico tomando fotos macro sin ningún plan en particular. Vi lo que pensé que era una avispa, me pareció curiosa, le tomé una foto y seguí mi camino. No estaba buscando nada específico ni documentando insectos. Pero como suelo hacer con muchas fotos, la subí después a iNaturalist.
Pasó el tiempo, y resulta que esa imagen llamó la atención de varios especialistas en insectos. No era una avispa, sino una mosca que imita su apariencia como mecanismo de defensa. Y no solo eso: no coincidía con ninguna de las especies conocidas en esa región.
Después de muchos intercambios entre expertos de distintos países, análisis morfológicos y comparaciones, se confirmó que era una especie nueva para la ciencia. Fue oficialmente descrita y publicada en 2025 con el nombre Monoceromyia ndidiae. La foto que tomé fue parte clave del proceso y está citada en la publicación. El nombre honra a Ndidia, esposa del investigador principal.
Nunca pensé que una foto tan casual terminaría en algo así. Pero esto muestra lo valioso que puede ser compartir lo que vemos, aunque parezca algo menor. A veces, el simple hecho de observar y subir una imagen puede aportar a la ciencia más de lo que imaginamos.
